Cuando el silencio dejo de doler

 

CONVOCATORIA ENCUENTRO JUEVERO 22 DE ENERO

Esta semana la propuesta de los jueves está a cargo de Neogéminis, el tema es: "A modo de Western"


Nadie vio llegar al forastero, pero cuando su caballo se detuvo frente al saloon, el murmullo del pueblo se apagó. Vestía un abrigo oscuro, demasiado largo para ese calor, y llevaba al cinto no un revólver, sino un pequeño frasco de plata y un libro gastado.

Pidió agua. No whisky. Eso llamó la atención.

Mientras bebía, sus ojos recorrían el lugar con calma, como si buscara algo que aún no sabía nombrar. El cantinero dudó antes de hablar.

-Si viene por trabajo, aquí no tenemos nada para usted.

Él dejó unas monedas sobre la barra.

-Siempre hay algo -dijo-. En especial cuando una mujer llora dentro de una casa vacía.

El silencio fue tan espeso como el polvo de la calle.

Afuera, al final del pueblo, una ventana se cerró sola. El forastero interrogo a una anciana que caminaba sola llevando en sus hombros acuestas los años de una vida dura en el lejano oeste.

-Donde se encuentra la casa de la viuda Sarah Winnemucca-dijo

-Le recomiendo no se acerque a la casa de la viuda, por las noches se escuchan gritos, se prenden luces y las personas que entraron no fueron las mismas al salir. La casa es aquella que se ve al final de la calle-. Le respondió la vieja lugareña.

Cuando llego a la vieja construcción y estaba entrando, sintió un frío repentino, no lo detuvo y empujo la puerta principal, que rechino. Empezó a caminar por la casa.

El polvoriento piso de madera sonaba como un lamento. Enseguida empezaron a moverse objetos y el forastero escucho susurros en el segundo piso. Levanto la mirada y vio cruzar a una mujer. Sintió la maldición de esa casa.

Subió la escalera como quien asciende por una herida del tiempo, y allí la encontró: hecha de humo y pena, atada a la casa como una sombra al atardecer. No sacó armas, sino palabras antiguas, y el frasco de plata brilló como una luna doméstica. Entonces comprendió que la maldición no era un hechizo, sino un recuerdo clavado en el corazón.

Pronunció el nombre que nadie decía, y la casa suspiró como un pecho cansado. La mujer se desató lentamente, igual que niebla al primer sol, y sus ojos, por fin humanos, se llenaron de despedida. Cuando desapareció, las paredes envejecieron de golpe y el silencio dejó de doler.



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El video de HOY:

Inevitable
Ismael Serrano






Video
Suministrado por Youtube
PAZ
EZEQUIEL


1 graffitis:

Roselia Bezerra dijo...

Amigo Ezequiel, boa noite de paz!
Muito bonito o video.
Gostei muito do criativo enredo que criou para o jueves.
O final foi mágico.
O silêncio grita alto...
Aplausos!
Abraços fraternos